Posts Tagged ‘Gomorra’

Estrenos: Un imperio criminal y una niña soñadora

Viernes, Noviembre 14th, 2008

Hacía un par de milenios que una película italiana no se colaba en la cartelera nacional con semejante ruido. El marketing en este caso, obvio, se ceba en el morbo. La película es sublime pero el reclamo no son sus imágenes, sino el filón de un escritor amenazado de muerte por la Camorra que recorre el mundo acompañado de una escolta que ni Obama. Esta no es la película de Matteo Garrone, para el pueblo llano es y será la película del escritor ése al que quieren asesinar los condenados mafiosos. Nada que objetar, que sea el morbo, la tontería o el intrínseco interés de la propuesta, bienvenidios todos porque “Gomorra” es, en humilde opinión de un servidor, una de las tres mejores películas estrenadas en los cines españoles en 2008. Perdérsela es delito y digo por qué: la película de Garrone es una de las mejores sobre temática mafiosa de ahora y siempre y, digo más, es la más auténtica, la más pragmática. feroz y realista de todas ellas. Del año en curso sólo hay, en mi humilde opinión, dos títulos a su imponente altura: “There Will Be Bllod. Pozos de ambición” y “Antes que el diablo sepa que has muerto”. Casi nada. Pero hay más, a quien le sobre el tiempo, después de ejercer sus responsabilidades de buen cinéfilo fichando en la película de Garrone, lo mismo le va, con buen criterio, dejarse llevar por los borbotones de magia cuentística de “The Fall”, una película insólita, que es un festival para los sentidos (los 5) y que nos recuerda para variar el misterioso poder ensoñador incomparable de la imagen cinematográfica. Es una película diferente, única, un punto pretenciosa pero hermosa y raramente fascinante. O sea: altamente recomendable.

No he visto aún las dos películas francesas, “La cuestión humana” y “Las horas del verano”, pero me hablan maravillas sobre todo de la primera.  Si es tan buena como dicen estamos ante una seman de las pocas que durante el año merecen ser enmarcadas. El resto ya es para pasar olímpicamente. La pareja de películas hispanas se mueve en la línea comatosa del cine patrio de este olvidable curso. Puestos a elegir mejor “La buena nueva”, que es curiosa en sus dos primeros tercios hasta que descarrila con estrépito, que no el indefendible vodevil de enredo firmado por Gerardo Herrero que lleva por título “Que parezca un accidente”. Lo parece, lo parece, de eso no hay duda. Por cierto quién ha visto y quién ve a Carmen Maura, pero esa es otra historia. También prescindible “El último voto”, una sátira política muy blandita y baja en calorías que al final ni va ni viene a pesar del encono de un formidable Kevin Costner. Las críticas de todas estas películas donde corresponden.

Pues eso, que “Gomorra” sí o sí, por activa o por pasiva. Como para dejar escapar semejante diamante. Ah, y el sábado se inaugura la megasuperexposición definitiva de “Star Wars” en el Canal. Llévense sus capas,  sables de luz o sus blaster de repetición si los tuvieren porque proponen un apasionante taller para Jedis. Nunca es tarde para pasarse al lado decente de la Fuerza. La ocasión es única.

La guerra por el Oscar extranjero

Domingo, Noviembre 9th, 2008

La posibilidad de que este año “Los girasoles ciegos”, nuestra ilustre representante en la carrera por el Oscar a la mejor película extranjera, meta a España en en la gran noche del cine pasa por dos escenarios. En uno el consejo de ancianos que carga con el marrón de hacer la criba en la categoría vota con una venda en los ojos y sitúa a boleo el boli sobre las cinco películas candidatas. En el otro la culpa de tamaño trompazo la tiene el alcohol o algún derivado con efectos alucinógenos. Ojo que no se trata en absoluto de denigrar la película de Cuerda, sino de resaltar las virtudes de la competencia y de tirar de las orejas a nuestra Academia por dejarnos tan malamente parados en el terreno de las odiosas comparaciones.

En un año negro para nuestro cine, conscientes de las posibilidades nulas de nuestro cine de colarse en la lluvia de estatuillas, mejor habría sido apostar por una película de perfil bajo, de algún cineasta joven apelando al efecto sorpresa y tratando, de paso, de recompensar el trabajo bien hecho de alguno de nuestros directores del futuro cercano. Nuestra única baza así las cosas es el tirón que Marible Verdú, que ya es académica y todo, pueda ejercer entre votantes prezosos que se dejan llevar por las apariencias y los créditos.

La guerra está perdida y con estrépito. Este año, como el anterior, la lista de precandidatas encierra una interminable retahíla de grandes títulos que, nuevamente, brinda la oportunidad a la miopía tradicional de la Academia de redimirse con una terna de lujo. Y aunque ya el año pasado se quedaron fuera todas las favoritas y, por culpa de ello, las mejores películas a competición, las quinielas apuntan con el dedo a Italia y Francia como opositoras más serias al codiciado premio. Las dos grandes potencias históricas de la categoría vuelven a asumir protagonismo tras años de oscuridad y segundo plano. Italia, cuya última edad de oro en los Oscar fue la década de los 90 gracias a Tornatore y Benigni, da un paso adelante exigiendo un reconocimiento a un año soberbio de películas en el Bel paese.

“Gomorra” (se estrena este viernes) debería ganar por lo civil o por lo criminal si hubiera justicia en la Tierra. La película de Garrone es de las mejores películas europeas de los últimos años y presume de credenciales a cual más potente. Primero, es un peliculón de muchos quilates; segundo, la dimensión mediática de Roberto Saviano, autor de la novela en que se basa el filme, amenazado de muerte por la Camorra y condenado al exilio entre un muro de escoltas; y tercero, es cine comprometido hasta la cintura y propone una sobrecogedora panorámica de la Italia feudal del crimen organizado (un temazo se mire por donde se mire).  La alternativa más consistente es la francesa “La clase” (estreno: 9 de enero) de Laurent Cantet, que ya ganara la Palma de Oro en Cannes, y que enfila igualmente senderos de compromiso social con el retrato de un heroico profesor enfrentado al día a día de un colegio de alumnos difíciles. Hace años que el país vecino no presenta un candidato tan sólido y dada la inclinación de los académicos a aplaudir el cine de allí, la nominación se antoja cantada.

Un escalón por debajo de las opciones italiana y francesa se sitúan la israelí “Waltz With Bashir”, que tiene también opciones en el apartado de mejor película animada (aunque en esa guerra contra “Wall-E” lo tiene muy crudo), “Three Monkeys”, la nueva película del siempre hipnótico director turco Nuri Bilge Ceylan, que también triunfó en Cannes con el premio al mejor director; la soberbia “Leonera”  (estreno 21 de noviembre) del argentino Pablo Trapero (el de “Familia rodante”); el thriller austriaco “Revanche” del que todo el mundo habla mucho y bueno o la alemana “Der Baaden Meinhoff Komplex”, que representa a la cinematografía europea de moda en Hollywood, que  se apunta al filón del cine político e histórico en la línea de “El hundimiento”, “Sophie Scholl” o “La vida de los otros, retratando las actividades sesenteras del grupo terrorista RAF.

Y luego está Asia, latitud sistemática e incomprensiblemente ignoradapor la Academia, que parece gustarse nadando contra la corriente mientras el resto del mundo corona los logros del cine cool y ultravanguardista de Extremo Oriente. Si de una vez por todos se sacuden prejuicios, hacen cola dos películas extraordinarias, como la japonesa “Departures” de Yojir Takita y, en menor medida, la tailandesa “The Love of Siam”.  También puede pasar que ninguna de las citadas esté en la terna final de candidatas y que vuelvan a sacarse de la manga un fallo demencial y rebuscadísimo. Es preciso y urgente que Hollywood introduzca cambios en el ridículo sistema de votaciones concernientes al Oscar que nos ocupa. Tanto o más urgente que finiquitar los viejos límites del cine nacional que dejan fuera año sí y año también aspirantes de lujo por no ajustarse a las normas rígidas y ridículas del cine de la edad de piedra. En un contexto industrial en el que cada vez son más corrientes los mestizajes, las co-producciones, las colaboraciones intercontinentales e internacionales y la fabricación de películas apátridas y multinacionales, seguir vinculando la categoría al colorido de las banderitas es de traca. Pero con otras reglas y nuevos criterios y votantes las posibilidades de “Los girasoles ciegos” serían cero. Así, en medio del caos y la tontería lo mismo hasta suena la flauta, vaya usted a saber. Sea como fuere un servidor apuesta que Italia, Francia y Alemania tienen candidatura en el bolsillo. Con las otras dos plazas vacantes aún no me atrevo.

Quien quiera consultar la lista completa de preaspirantes al Oscar de la categoría, por aquí anda: http://www.oscars.org/press/pressreleases/2008/08.10.17.html